De 1 minuto a 10 minutos: 5 consejos prácticos para mejorar el control y durar más
De 1 minuto a 10 minutos: 5 consejos prácticos para mejorar el control y durar más
Este es un problema mucho más común de lo que muchas personas creen. De hecho, casi todos los hombres pueden enfrentarse a esta situación en algún momento de su vida sexual.
Quizás hayas escuchado el típico consejo:
“Si quieres durar más, simplemente relájate y piensa en otra cosa para distraerte”.

Entonces, durante las relaciones sexuales, algunos hombres intentan pensar en cosas como:
Qué comida llevaba el pedido que hicieron para el almuerzo.
Ese partido de fútbol tan intenso de la semana pasada.
Qué planes tienen para el próximo fin de semana.
Y así sucesivamente…
Pero la realidad es que este método no siempre funciona. Incluso puede tener el efecto contrario: al distraerte demasiado, puedes perder la concentración sobre tu propio cuerpo y el ritmo de la estimulación, haciendo que termines antes de lo esperado.
No te preocupes. Como mencionamos al principio, es una situación que muchos hombres experimentan.
La buena noticia es que existen algunas técnicas que pueden ayudarte a mejorar el control y aumentar gradualmente la duración.
1. Aprende a controlar la respuesta de tu cuerpo
La capacidad de controlar la eyaculación se puede entrenar.
Una de las técnicas más conocidas es el método de parar y continuar (stop-start).
Cuando sientas que estás cerca del punto de no retorno, detén toda la estimulación durante unos momentos, incluyendo los movimientos físicos. Espera hasta que la sensación de excitación disminuya y después continúa nuevamente.
Con la práctica constante, esta técnica puede ayudar a que tu cerebro y tu cuerpo aprendan a manejar mejor la respuesta de excitación, aumentando progresivamente el control sobre la eyaculación.
2. Técnica de compresión o “squeeze”
Cuando sientas que estás a punto de eyacular, detén el movimiento y retira el pene.
Después, utilizando el pulgar y el dedo índice, aplica una ligera presión en la zona cercana al glande, especialmente en la parte donde el glande se une con el cuerpo del pene.
La idea de esta técnica es reducir temporalmente la intensidad de la excitación para recuperar el control.
Sin embargo, no es recomendable utilizarla demasiadas veces durante una misma relación sexual.
3. Dedica más tiempo a satisfacer a tu pareja primero
Una buena relación sexual no depende únicamente de la penetración.
A través de los juegos previos, la estimulación manual y una buena comunicación, puedes ayudar a que tu pareja alcance placer antes del coito.
Cuando desaparece parte de la presión por “tener que durar más”, muchos hombres pueden sentirse más relajados y controlar mejor la excitación.
La ansiedad y el estrés por el rendimiento son factores que pueden afectar la duración, por lo que reducir la presión psicológica puede ser muy útil.
4. Sprays retardantes
Actualmente existen muchos sprays o productos retardantes diseñados para reducir temporalmente la sensibilidad.
Estos productos suelen contener ingredientes con efecto anestésico local que disminuyen la intensidad de la estimulación.
Utilizados correctamente, pueden ayudar a algunos hombres a prolongar la duración.
Sin embargo, si se utiliza una cantidad excesiva, puede reducir demasiado la sensibilidad e incluso dificultar la erección o disminuir el placer sexual.
Por eso es importante utilizarlos con precaución y elegir productos de calidad, ya que en internet también existen muchos productos falsificados o de baja calidad.
5. Utiliza preservativos retardantes
Algunas marcas de preservativos ofrecen modelos especialmente diseñados para ayudar a retrasar la eyaculación.
Normalmente son más gruesos que los preservativos tradicionales, lo que reduce ligeramente la intensidad de la fricción y la sensibilidad.
Una de sus ventajas es que son fáciles de utilizar y bastante discretos: simplemente forman parte de la protección habitual y pueden ayudar a prolongar la duración de manera natural.
Mejorar la duración no depende solo de una técnica
Aprender a controlar la excitación requiere tiempo y práctica.
Además de estos métodos, mantener una buena comunicación con la pareja, reducir la ansiedad y conocer mejor las propias respuestas corporales son factores importantes para mejorar la confianza y el rendimiento sexual.