Misionero, de pie y otras… 6 posiciones sexuales que a muchos hombres no les gustan
Cuando hablamos de posiciones sexuales, cada hombre tiene sus propios gustos y preferencias.
Algunos prefieren lo clásico y cómodo, otros buscan más intensidad y emoción, mientras que algunos disfrutan experimentar cosas nuevas.
Pero si preguntamos: ¿qué posiciones sexuales son las que menos les gustan a los hombres? pocas veces se habla abiertamente del tema.
El sitio estadounidense de relaciones y sexualidad YourTango realizó una encuesta para conocer cuáles son algunas de las posiciones sexuales que más críticas reciben por parte de los hombres.
¿Cuáles son las posiciones que menos convencen a algunos hombres?
Vamos a conocerlas.

Las 6 posiciones sexuales que algunos hombres prefieren evitar
Antes de empezar, es importante aclarar:
El contenido siguiente solo refleja resultados de encuestas y opiniones personales. No existe una posición “correcta” o “incorrecta”. Cada pareja tiene diferentes gustos, comodidad y necesidades.
Lo importante siempre es la comunicación y que ambos disfruten la experiencia.
1. Mujer arriba (cowgirl)
En algunas encuestas, esta posición aparece como una de las favoritas entre muchas mujeres.
Sin embargo, para algunos hombres no resulta tan cómoda como parece.
Aunque desde fuera parece una posición en la que el hombre simplemente tiene que relajarse, algunos sienten cierta inseguridad porque no pueden controlar completamente el ritmo o la intensidad.
Además, si los movimientos son demasiado bruscos, algunos hombres pueden preocuparse por posibles molestias o lesiones.
Por otro lado, esta posición también requiere cierta coordinación y resistencia física por parte de la mujer. Si la pareja no encuentra un buen ritmo, ambos pueden sentirse tensos en lugar de relajados.
2. Posición del misionero
¿El clásico misionero también aparece en la lista?
Aunque es una de las posiciones más utilizadas por muchas parejas, algunas personas consideran que puede volverse demasiado repetitiva con el tiempo.
Para algunos hombres, el problema no es que sea incómoda, sino que puede sentirse demasiado tradicional y con poca variedad.
Puede sonar contradictorio, pero refleja una realidad: incluso las posiciones más clásicas pueden perder emoción cuando se convierten en una rutina.
3. Mujer arriba al revés (reverse cowgirl)
Algunos hombres ya tienen ciertas dudas sobre la posición de mujer arriba, y la variante al revés puede generar todavía más preocupación.
La razón principal es que, al estar la mujer de espaldas, algunos movimientos pueden generar más presión y requieren mayor cuidado y coordinación.
Aunque visualmente puede parecer una posición diferente y atractiva, para algunos hombres existe cierta preocupación por la comodidad y la seguridad.
Por eso, la comunicación y evitar movimientos bruscos son fundamentales.
4. Posición de pie
La principal razón por la que muchos hombres no la prefieren es sencilla:
Puede ser demasiado cansada.
La intimidad debería ser un momento de conexión y disfrute, pero esta posición exige bastante fuerza física, equilibrio y resistencia.
Después de algunos minutos, algunas personas pueden sentirse cansadas, con tensión muscular o con dificultad para mantener una postura cómoda.
Además, requiere más ajustes para mantener una posición estable, por lo que algunos hombres consideran que el esfuerzo no siempre compensa.
Una encuesta realizada por Men’s Health a 724 hombres señaló que la posición de pie estaba entre las menos populares, principalmente porque muchas personas la consideran difícil de realizar.
5. Posición de cuchara (spooning)
La posición de cuchara tampoco es la favorita de todos los hombres.
Algunas de las razones mencionadas son:
El brazo que queda debajo del cuerpo puede sentirse incómodo o adormecido.
Existe menos libertad de movimiento.
Puede resultar más difícil encontrar un ritmo cómodo.
Para algunas parejas es una posición muy íntima y relajante, pero para otras puede sentirse limitada.
Una encuesta realizada por una plataforma británica de salud sexual a 2,000 personas en Estados Unidos y Reino Unido mostró que la posición de cuchara tuvo una preferencia aproximada del 4.1%, situándose entre las menos elegidas.
6. Posiciones extremadamente complicadas
Finalmente, otro grupo de posiciones poco populares son aquellas demasiado difíciles o acrobáticas.
Y en este punto, muchos hombres y mujeres pueden estar de acuerdo:
La intimidad no debería sentirse como una competencia de gimnasia.
Intentar posiciones demasiado complicadas puede aumentar la posibilidad de incomodidad, lesiones o distracciones, haciendo que la pareja pierda atención en lo más importante: disfrutar juntos.
Experimentar ocasionalmente puede ser divertido, pero no es necesario convertirlo en la rutina principal.
Además de estas 6 posiciones, ¿hay alguna otra que no te guste?
Puedes compartir tu experiencia en los comentarios. La comunicación entre parejas también es una forma de mejorar la vida sexual.
¿Cómo disfrutar plenamente de una relación sexual?
La sexualidad es una experiencia que se aprende y se mejora con el tiempo.
Aunque las posiciones son importantes, no lo son todo.
Muchos especialistas señalan que una relación sexual satisfactoria depende de múltiples factores, como la conexión emocional, la comunicación, el conocimiento del cuerpo y la estimulación adecuada.
Por eso, no se trata solamente de cambiar posiciones, sino de comprender todo el proceso.
1. Un buen juego previo es fundamental
Nunca hay que subestimar la importancia del juego previo.
A nivel físico, ayuda a preparar el cuerpo, aumentar la excitación y mejorar la comodidad durante la relación.
A nivel emocional, fortalece la conexión entre la pareja y crea un ambiente de confianza.
Cuando el juego previo es insuficiente, pueden aparecer problemas como:
Menor lubricación natural
Incomodidad
Falta de conexión
Menor satisfacción
El juego previo no consiste solamente en besos o caricias rápidas. Cada pareja debe descubrir su propio ritmo y aprender qué funciona mejor para ambos.
2. Conocer las zonas sensibles es clave
El cuerpo femenino cuenta con diferentes zonas sensibles que pueden responder de manera distinta según cada persona.
Comprender la anatomía, la respuesta sexual y las preferencias individuales puede ayudar a mejorar la experiencia de pareja.
No basta únicamente con conocer imágenes anatómicas; es importante comprender cómo responde el cuerpo y cómo comunicarse durante la intimidad.
3. La variedad y el disfrute son lo más importante
No es necesario seguir reglas rígidas ni repetir siempre el mismo patrón.
La clave está en mantener una actitud flexible, enfocarse en el placer compartido y dejar de ver la intimidad como una simple cuestión de rendimiento.
Una buena experiencia sexual combina:
✅ Comunicación
✅ Confianza
✅ Juego previo
✅ Conocimiento del cuerpo
✅ Exploración mutua
Así que no te enfoques únicamente en las posiciones.
Para que ambos disfruten realmente, lo más importante es conectar todos los elementos de la experiencia y aprender juntos con el tiempo.